Personalmente, creo que 3-4 días están bien para ver Praga; eso sí, existen otros emplazamientos en la República Checa que son dignos de ver, pero habrá que esperar a ver si ahorro algo de dinero y veo el precio del billete de tren.
Recomendaría levantarse temprano, aprovechando que amanece muy pronto, y visitar las zonas más turísticas a primera hora de la mañana, para evitar la masificación y poder hacer buenas fotos. A partir de las 10-10:30 las zonas más turísticas se llenan de hordas de turistas que impiden disfrutar, para mi gusto, de las bellezas de la ciudad (la zona centro y el castillo).
Cuando la gente empieza a acumularse en los puntos clave, es una buena opción irse a aquellos lugares menos conocidos por el turista, ya sea en transporte público o andando, que es la mejor forma de conocer la verdadera ciudad.
Pasear por la ciudad es una auténtica delicia, callejear por el centro sin rumbo fijo es un placer, haciendo fotos y fijándonos en los múltiples detalles que contienen todas las construcciones de la ciudad. Pero cuidado, es relativamente fácil "perderse", aunque más que perderse es desorientarse, porque las callejuelas dan muchas vueltas y puedes estar yendo en dirección contraria a la que pensabas sin darte ni cuenta.
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