Nos separamos; él se va a su casa, y yo me dirijo hacia el castillo, pasando por una avenida plagada mansiones y coches lujosos. Parecía cerca, pero tardé en encontrar el castillo, tapado por la vegetación que le rodea. Después de la interminable subida llego a la entrada. Tenía la intención de continuar haciendo fotos, pero como era de esperar, todo está infectado de turistas que lo impiden. Así que decido pasar del tema y bajar a la ciudad, pues son casi las 5 y tardo alrededor de una hora en llegar al lugar donde había quedado con Michael.
Cruzo el río por el puente que está más arriba del famosos Karlovi Most o Puente de Carlos o Charle's Bridge, xD. Hago fotos del famoso puente en la distancia, y me dirijo hacia Namesti Miru, por la orilla del río, pensando en la caminata que me espera. Ando, ando, ando...y después de más de una hora, llego al piso; recibo una llamada de Michael, que ya viene para el piso; habíamos quedado a las 7, pero por suerte venía antes de tiempo.
Llega Michael, después de estar todo el día con la bici. Es completamente creíble porque tiene los brazos y la cara con el color cangrejo caracetrístico de los guiris cuando viene a España y se queman. Cojemos las cosas y nos vamos al piso donde está mi habitación, por fin. Cuando llegué solo estaba una chica, Dania, italiana. Baja, delgadita, con gafas, pelo largo recogido en un moño; está aquí trabajando, pero no me especifica donde, y la verdad es que estoy tan cansado que ni me importa.

Me debato entre sacar la ropa de la maleta o conectarme al ordenador; después de varios días de abstinencia, enciendo el portátil y compruebo que internet funciona. Messenger, correo, tuenti...enredando varias horas, al final acabo tarde, y eso que quería acostarme pronto para descansar.
Pruebo el Skype para hablar con mi casa, y no está mal; el audio llega a veces con cierto retraso, pero es mejor que nada. Me tranquilizo un poco; sigo estando lejos de mi familia y mis amigos, pero el simple hecho de poder mandarles un correo ya cambia las cosas, aunque parezca una estupidez.
No recuerdo qué hora era, pero caigo rendido en la cama después de todo un día de caminatas por la ciudad. A pesar de eso, me quedan más sitios donde quiero ir, y empiezo a hacer planes para el próximo día libre que tenga.
Cruzo el río por el puente que está más arriba del famosos Karlovi Most o Puente de Carlos o Charle's Bridge, xD. Hago fotos del famoso puente en la distancia, y me dirijo hacia Namesti Miru, por la orilla del río, pensando en la caminata que me espera. Ando, ando, ando...y después de más de una hora, llego al piso; recibo una llamada de Michael, que ya viene para el piso; habíamos quedado a las 7, pero por suerte venía antes de tiempo.
Llega Michael, después de estar todo el día con la bici. Es completamente creíble porque tiene los brazos y la cara con el color cangrejo caracetrístico de los guiris cuando viene a España y se queman. Cojemos las cosas y nos vamos al piso donde está mi habitación, por fin. Cuando llegué solo estaba una chica, Dania, italiana. Baja, delgadita, con gafas, pelo largo recogido en un moño; está aquí trabajando, pero no me especifica donde, y la verdad es que estoy tan cansado que ni me importa.
Me debato entre sacar la ropa de la maleta o conectarme al ordenador; después de varios días de abstinencia, enciendo el portátil y compruebo que internet funciona. Messenger, correo, tuenti...enredando varias horas, al final acabo tarde, y eso que quería acostarme pronto para descansar.
Pruebo el Skype para hablar con mi casa, y no está mal; el audio llega a veces con cierto retraso, pero es mejor que nada. Me tranquilizo un poco; sigo estando lejos de mi familia y mis amigos, pero el simple hecho de poder mandarles un correo ya cambia las cosas, aunque parezca una estupidez.
No recuerdo qué hora era, pero caigo rendido en la cama después de todo un día de caminatas por la ciudad. A pesar de eso, me quedan más sitios donde quiero ir, y empiezo a hacer planes para el próximo día libre que tenga.
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