Y hoy (martes 23) hemos quedado con Gener, el catalán del otro día. Quedamos a las 18 en Narodni Divadlo, y cuando llegamos allí está. Es un poco rarete, pero es que yo tengo el defecto de ser bastante crítico con la gente, a todo el mundo le veo algo. Resulta que lleva 3 semanas aquí, viviendo en casa de una chica de no sé donde con la que contactó a través de otro sitio de internet bastante interesante para viajar: http://www.couchsurffing.com/
Damos una vuelta, tomamos algo, descubro que la cerveza Kozel negra está muy rica y nos vamos hacia Strossmayerovo Namesti, porque ha quedado con "los" de su piso para cenar, y Álex y yo nos apuntamos. Lo pongo entre comillas porque no sabíamos cuántos ni quienes eran, pero luego nos llevaríamos una sorpresa poco grata.
Cogemos el tram, y llegamos al lugar. Nos acercamos al piso donde se está quedando el chaval este, y cuando entramos, la primera visión nos echa un poco para atrás: una pila de unos 20 pares de zapatos..."joder, parece el mercadillo", le digo a Álex. Avanzamos un poco por el angosto pasillo y a nuestra izquierda hay un salón donde al asomarnos divisamos una ristra de gente tirada por el suelo entre colchones, ropa, ordenadores y demás cosas; para que os hagais una idea, parecía un cómic de los de busca a Wally, pero en este caso iba a ser muy difícil encontrarlo al pobre...si es que estaba con vida en ese ambiente.
Quizás es que yo sea poco tolerante, o anticuado, o raro, pero ese ambiente de comuna hippie, con pósters de Bob Marley fumando porros y pipas de agua por el suelo, lo siento mucho pero no es mi estilo. Esa gente tirada por el suelo, todo con un aspecto mugriento y descuidado, como perros en una perrera...no me extraña que haya una hepidemia de Hepatitis A con esos niveles de higiene. De esa habitación no paraba de salir gente que se nos presentaba, mientras Álex y yo pensábamos en la inutilidad de aprendernos sus nombres o de que ellos trataran de aprender los nuestros, porque esa iba a ser la primera y última cita.
Nuestras mentes ya maquinaban la forma de escaquearnos de la cena de una forma educada. Aprovechamos que el tal Gener se aleja para hablar y a Álex se le ocurre la solución: hábilmente me llama con el móvil (¡Dios bendiga los móviles!) y me dice que se lo cuelgue, finjiendo una conversación con Toby o Elena. Dicho y hecho. "Uff, tío, lo siento, tenemos que ir al piso, tenemos un problema con la llave y tengo que ir a abrir a uno de mis compañeros que se ha quedado fuera...ya si eso luego me dices donde estais y volvemos eh...".
Qué alegría salir de allí, al menos no nos habrá dado tiempo a cogernos ninguna enfermedad, espero. De camino a casa, al pasar por la parada de tram de Strossmayerovo Namesti vemos una pegatina de Franco en el panel de la propia parada: "Proud to be anticommunist", dice la pegatina, y luego algo en checo. Lo escribo simplemente como curiosidad. No sé de qué son, pero hay varias pegatinas de ese estilo por la ciudad.
Paramos en Narodni Divadlo, comemos en el KFC (ya llevaba yo tiempo sin mi querida comida rápida). Creo que me está sentando bien lo de estar aquí, porque desde que vivo aquí, solo he ido dos veces a locales de comida rápida de este tipo, y también llevo dos meses sin ver la caja tonta. Entramos en el local Álex y yo, porque aunque yo estoy siempre con lo de "hay que ahorrar", pues es la última cena como quien dice: al día siguiente trabajo de noche, y el jueves él ya se va, así que lo dicho; de fondo está sonando Ska-P.
Terminamos de cenar esa hamburguesa gigante y demasiado picante, y nos vamos a Narodni Trida a coger el tram para casa. Un grupo de adolescentes alemanes, chicos y chicas, unos 20 o más, están alborotando la calle mientras esperan también al tram: en ese momento empiezo a entender cada vez más a los checos de por qué sienten cierto odio hacia los extranjeros, especialmente los alemanes. Su actitud prepotente y de soberbia es molesta incluso para mí, que no soy checo.
Y nada, aquí estoy en la cama, escribiendo esto mientras se carga un capítulo de "La que se avecina", así que quito trabajo de enmedio y actualizo el blog. Hasta la próxima.
Imágenes
martes, 23 de septiembre de 2008
Último intento de piso
En primer lugar, quiero saludar a Claudia Lima, que seguro que es la persona que desde más lejos lee el blog...al menos eso me ha dicho, jeje.
Después de ver los pisos que hemos visto, la decisión de Álex de volverse a España estaba cada vez más clara; además, si su propósito principal era el de aprender inglés, se ha equivocado de país. Si me lo hubiera dicho antes de venir, se habría ahorrado la molestia, pero así visita otra ciudad que merece la pena sin duda.
Aquí el inglés no está muy extendido, salvo en algunos lugares de la zona turística, y no es que sea un inglés con el que se pueda aprender algo, sino que más bien se trata de un inglés de superivivencia por conveniencia; la mayoría de los turistas hablan o chapurrean el idioma de Shakespeare, así que por interés comercial, es lo que hay; ahora bien, si salimos de la zona turística, salvo excepciones, es bastante más probable que te puedas comunicar sabiendo ruso que inglés.
El otro día la chica japonesa que conocimos a través de la rusa nos invitó a su casa porque nos iba a preparar algo japonés. Ella ya había estado en el piso degustando las exquesiteces españolas que mi compatriotas me iban trayendo, así que esta vez tocaba cambiar.
Quedamos sobre las 19:00 en su casa, previa facilitación de la dirección, pero gracias a la rusa y su pecualiar sentido de la orientación, después de dar varias vueltas por el barrio, conseguimos localizar el piso, que está a 10 minutos andando del nuestro.
Preparó unas especies de rollos de carne rellenos de queso, bastante buenos. Comimos con tenedores, nada de palillos, jeje. Pero ese mismo día a las 21:00 habíamos quedado con una chica para ver otro piso, porque no nos habíamos rendido del todo; algo de esperanza quedaba porque seguíamos agotando las últimas opciones y no perdíamos cada ocasión que se nos presentaba.
La chica del anuncio resultó ser la novia del chaval que ocupará la habitación de la rusa, un noruego llamado Thomas, que está en Praga estudiando medicina. Su novia es sueca, pero no tengo ni idea de a qué se dedica. Elena y Hiroko deciden acompañarnos y llegamos en tram a la estación. Puntualmente aparece la sueca y allí nos reunimos con otros dos chicos franceses y otro chaval catalán, para ver el piso.
Uno de los franceses está aquí de Erasmus estudiando Ciencias Políticas, o algo así; el otro ni idea. El catalán se llama Gener (¿?) y está en el Conservatorio, toca el clarinete. Después de ver el piso, Álex está contento porque está bien; pero más adelante la chica se pondría en contacto con nosotros para decirnos que daría prioridad a las chicas...comprensible al fin y al cabo.
Tiramos la toalla definitivamente, la decisión está tomada al fin. Si el objetivo principal es el inglés, error; si a ello le añadimos la imposibilidad de encontrar una vivienda digna, Álex 0, Praga 2; y para concluir, la vida es dura y no todo el mundo es capaz de soportarlo, así que sobran las palabras.
El sábado aprovechamos para salir por la noche, así que quedamos con un chaval llamado Jorge, catalán también, que está aquí haciendo unas prácticas de ingeniería o algo así. Es un poco raro, no nos cae del todo bien. Viste como un pijo, está como atontado y para colmo su calle favorita de la ciudad es Pariská, una calle llena de tiendas pijas...Sin embargo, quedamos con él.
Después de caminar por las calles de la ciudad y comprobar el buen ambiente, fuimos a un bar que ya había visitado yo anteriormente. No recuerdo el nombre, pero me gusta, y sé llegar que es lo importante, jeje. Allí tomamos algo y después nos fuimos a Karlovi Lazne, la discoteca más grande de Europa Central. No sé si tuvimos suerte, pero había poca cola. Cacheo a fondo por 3 cabezas rapadas de la seguridad, 120 coronas de entrada y 5 plantas de música de todo tipo y gente de todas las nacionalidades. Merece la pena verlo. Muchísima cola en el ropero, más que en la entrada; pone que es gratis, pero si no les dejas algo de propina te miran raro...
Acabamos a las tantas de la mañana, pero por suerte a partir de las 5 ya funcionan los tranvías, así que fuimos hasta I.P. Pavlova, nos compramos una hamburguesa con queso por 20 coronas, y luego al piso a descansar, que ya está bien. Se me olvidaba decir que al tal Jorge este lo conocimos porque Álex vio un anuncio en http://www.expats.cz/ (bendita sea esa página) y se pusieron en contacto; lo típico me imagino: "chico español busca piso barato en el centro...etc etc, lo de siempre, lo que todos queremos.
El domingo, en un último intento desesperado, fuimos a ver otro piso donde se ofertaban dos habitaciones; lo que no se decía es que esas dos habitaciones tenían que compartir el mismo servicio...¡que estaba dentro de una de ellas! Es decir, que para ir a ducharte tenías que pasar por la habitación, porque solo había un acceso al baño y era desde una de las habitaciones...no sé quién narices diseña estos pisos, pero vamos...
Nada, el destino está en nuestra contra; sea lo que sea, algo no quiere que Álex se quede en la ciudad.
Después de ver los pisos que hemos visto, la decisión de Álex de volverse a España estaba cada vez más clara; además, si su propósito principal era el de aprender inglés, se ha equivocado de país. Si me lo hubiera dicho antes de venir, se habría ahorrado la molestia, pero así visita otra ciudad que merece la pena sin duda.
Aquí el inglés no está muy extendido, salvo en algunos lugares de la zona turística, y no es que sea un inglés con el que se pueda aprender algo, sino que más bien se trata de un inglés de superivivencia por conveniencia; la mayoría de los turistas hablan o chapurrean el idioma de Shakespeare, así que por interés comercial, es lo que hay; ahora bien, si salimos de la zona turística, salvo excepciones, es bastante más probable que te puedas comunicar sabiendo ruso que inglés.
El otro día la chica japonesa que conocimos a través de la rusa nos invitó a su casa porque nos iba a preparar algo japonés. Ella ya había estado en el piso degustando las exquesiteces españolas que mi compatriotas me iban trayendo, así que esta vez tocaba cambiar.
Quedamos sobre las 19:00 en su casa, previa facilitación de la dirección, pero gracias a la rusa y su pecualiar sentido de la orientación, después de dar varias vueltas por el barrio, conseguimos localizar el piso, que está a 10 minutos andando del nuestro.
Preparó unas especies de rollos de carne rellenos de queso, bastante buenos. Comimos con tenedores, nada de palillos, jeje. Pero ese mismo día a las 21:00 habíamos quedado con una chica para ver otro piso, porque no nos habíamos rendido del todo; algo de esperanza quedaba porque seguíamos agotando las últimas opciones y no perdíamos cada ocasión que se nos presentaba.
La chica del anuncio resultó ser la novia del chaval que ocupará la habitación de la rusa, un noruego llamado Thomas, que está en Praga estudiando medicina. Su novia es sueca, pero no tengo ni idea de a qué se dedica. Elena y Hiroko deciden acompañarnos y llegamos en tram a la estación. Puntualmente aparece la sueca y allí nos reunimos con otros dos chicos franceses y otro chaval catalán, para ver el piso.
Uno de los franceses está aquí de Erasmus estudiando Ciencias Políticas, o algo así; el otro ni idea. El catalán se llama Gener (¿?) y está en el Conservatorio, toca el clarinete. Después de ver el piso, Álex está contento porque está bien; pero más adelante la chica se pondría en contacto con nosotros para decirnos que daría prioridad a las chicas...comprensible al fin y al cabo.
Tiramos la toalla definitivamente, la decisión está tomada al fin. Si el objetivo principal es el inglés, error; si a ello le añadimos la imposibilidad de encontrar una vivienda digna, Álex 0, Praga 2; y para concluir, la vida es dura y no todo el mundo es capaz de soportarlo, así que sobran las palabras.
El sábado aprovechamos para salir por la noche, así que quedamos con un chaval llamado Jorge, catalán también, que está aquí haciendo unas prácticas de ingeniería o algo así. Es un poco raro, no nos cae del todo bien. Viste como un pijo, está como atontado y para colmo su calle favorita de la ciudad es Pariská, una calle llena de tiendas pijas...Sin embargo, quedamos con él.
Después de caminar por las calles de la ciudad y comprobar el buen ambiente, fuimos a un bar que ya había visitado yo anteriormente. No recuerdo el nombre, pero me gusta, y sé llegar que es lo importante, jeje. Allí tomamos algo y después nos fuimos a Karlovi Lazne, la discoteca más grande de Europa Central. No sé si tuvimos suerte, pero había poca cola. Cacheo a fondo por 3 cabezas rapadas de la seguridad, 120 coronas de entrada y 5 plantas de música de todo tipo y gente de todas las nacionalidades. Merece la pena verlo. Muchísima cola en el ropero, más que en la entrada; pone que es gratis, pero si no les dejas algo de propina te miran raro...
Acabamos a las tantas de la mañana, pero por suerte a partir de las 5 ya funcionan los tranvías, así que fuimos hasta I.P. Pavlova, nos compramos una hamburguesa con queso por 20 coronas, y luego al piso a descansar, que ya está bien. Se me olvidaba decir que al tal Jorge este lo conocimos porque Álex vio un anuncio en http://www.expats.cz/ (bendita sea esa página) y se pusieron en contacto; lo típico me imagino: "chico español busca piso barato en el centro...etc etc, lo de siempre, lo que todos queremos.
El domingo, en un último intento desesperado, fuimos a ver otro piso donde se ofertaban dos habitaciones; lo que no se decía es que esas dos habitaciones tenían que compartir el mismo servicio...¡que estaba dentro de una de ellas! Es decir, que para ir a ducharte tenías que pasar por la habitación, porque solo había un acceso al baño y era desde una de las habitaciones...no sé quién narices diseña estos pisos, pero vamos...
Nada, el destino está en nuestra contra; sea lo que sea, algo no quiere que Álex se quede en la ciudad.
miércoles, 17 de septiembre de 2008
Búsqueda de piso (parte 2)
Además de buscar piso pusimos un anuncio y una chica llamada Rachel nos contestó. Hablaba muy bien inglés, así que me imaginé que era inglesa o similar. Quedamos con ella en Vaclavske Namesti, y me da la sensación de que está bastante perdida porque me dice que no sabe donde está eso. "Wencesla's Square?", le digo. Eso ya si le suena, me dice: "¡pero si es lo mismo!", pienso. Solo que lo primero es en checo y lo segundo en inglés...en fin.
Llegamos allí donde habíamos quedado y a pesar de las ilusiones que nos estábamos creando la chica es poca atractiva (somos demasiado superficiales), pero es muy simpática. Es inglesa, tiene nuestra edad y está dando clases de inglés aquí en Praga, desde hace un mes.
Me da su correo por si veo algo interesante y nos despedimos. Creo que tanto ella como nosotros teníamos esperanzas de que alguno de los dos ya tendría algo, pero bueno, la decepción fue recíproca.
Seguimos la odisea de los pisos, quedan otros 3.
Piso 1: este creo que fue el lunes por la noche cuando lo vimos, era en Budejovicka. Está lejos, pero Elena nos dijo que era buena zona, y al llegar allí parecía eso. Aviso al tío de que estamos allí y a los 5 minutos recibo una llamada de él. Es un chico de raza negra también, vestido con un traje de chaqueta totalmente blanco y unos zapatos que terminan en punta. Parece una especie de Gigoló de discoteca, según Álex. Vamos andando hasta el piso, y nos vamos alejando de la zona que parecía buena. Pasamos por un área residencial, lo dejamos de lado y por un estrecho sendero que discurre entre árboles llegamos a otra parte de la zona residencial, las últimas casas antes de encontrarte con el campo...El apartamento no está mal, pero la localización. Son 3 habitaciones, dos de ellas se quedan libres, pero la decisión está tomada.
Demasiado lejos, muy apartado. Nos despedimos del Gigoló y nos vamos al metro de nuevo para volver a casa.
Piso 2: Hradčanska, donde la Embajada española, pero el área es muy grande como para saber si la zona es buena o no, porque visto lo visto seguro que está lejos de todo como siempre. Como somos muy chulos no llevamos mapa ni nada, así que no tenemos ni idea de por dónde empezar. Veo una pareja de policías y me decido a preguntarles con mi precario checo, jeje, así lo pongo en práctica. "Prosím tě, kde ie Vaclavkova čtyři" (Por favor, dónde está Vaclavkova 4...es que me hacía ilusión escribirlo).
Hemos hecho el tonto porque ya estábamos en ella, pero bueno. Llamo al tío y nos indica que sigamos recto por esa calle hasta que damos con el número. Subimos al piso, y como siempre todo pinta bien hasta que entras. Nos abre un chico inglés con un pijama de la serie Padre de familia. La "cama" son dos placas de espuma de esa de la que están rellenos los cojines, aunque la habitación es grande. Los muebles podrían ser de hace dos siglos tranquilamente, y la cocina parece de hace 500 años. Y para que la estampa sea aún más bonita la basura está al 200% de su capacidad, sin contar con otra bolsa que hay detrás esperando que alguien tenga una inspiración y la baje al contenedor. Nos dice que miremos lo que queramos de la habitación, servicio, cocina, etc, pero la decisión ya está tomada.
Lo de siempre: tenemos que ver más, me parece interesante pero ya si eso te digo algo chaval.
Piso 3: y esta es la aventura buena, jeje. Quedamos a las 16:30 con un tío en una parada que tras mirar en varios sitios, no aparece en ningún lado. Me dice que cojamos el tram 5, 9 o 26. Cojemos el 9 en Narodni Třida y al llegar a Ujezd le digo a Álex que nos bajemos porque me doy cuenta de que allí gira a la izquierda en lugar de ir hacia Hellichova, así que me empiezo a mosquear...miramos de nuevo el cartel de las paradas y efectivamente, la parada que nos dice el tío no está.
Me manda otro mensaje después de que yo le escriba y me dice que si, que cojamos ese tram y la octava o novena parada, así que en un acto de fé le hacemos caso y nos montamos en el 9. Lo bueno es que al subir vemos a dos chicas que según Álex es lo mejor que ha visto hasta ahora en la ciudad, y lo cierto es que le doy la razón. Quizás por el cansancio o quizás porque efectivamente esas dos bellezas rubias son patrimonio protegido de la ciudad, pero por lo menos vamos contentos en el tram.
Parada tras parad, con el tiempo justo porque el ticket de Álex caduca en breve, nos miramos con cara rara al comprobar que nuestra parada no llega. "Venga, una más tío, a ver cuál es...", le digo, pero yo mismo por dentro no tengo ninguna esperanza de dar con lo que nos dijo el chico del piso.
Cuando ya se agota el tiempo del billete nos bajamos, además de que cada vez se veía menos civilizado el entorno por el que iba el tram...y nos preguntamos seriamente si llega hasta Austria o qué pasa con esa línea. Como las prisas apremiaban, nos damos cuenta de que estamos en una gasolinera en medio de nada...se ven casa a lo lejos y la ciudad ni se ve porque lo árboles la tapan; esto es de película, así que llamo al tío y le digo que estamos en una gasolinera en medio de nada joder. Nos dice que quizás nos hemos equivocado. "Sí, pero sin el quizás, no te j...". Le digo que nos daremos la vuelta, iremos hasta Anděl y allí iremos en metro hasta Florenc, desde donde dice que nos indicará cómo llegar. Parece de cachondeo.
Necesitamos monedas sueltas para el ticket de Álex porque las máquinas esas de los años '50 no cogen billetes, así que entramos en la gasolinera y compramos unas patatas y unas galletas. Y allí estamos, comiendo patatas en una gasolinera a no se cuántos kilómetros del centro de Praga, en medio de nada, con coches pasando a toda velocidad y ningún sitio a la vista donde comprar el ticket...
Nos ponemos a andar mientras pensamos en la situación, y lo único que podemos hacer es reirnos. Estamos buscando un piso que no nos gustará, por cualpa del cual estamos perdiendo toda la tarde, y por las indicaciones erróneas de un tonto hemos acabado en las afueras de la ciudad, comiendo patatas y galletas en una zona que es una mezcla entre Aldea Moret y Las Capellanías de Cáceres. Poco a poco van surgiendo edificios, en estado lamentable; se nota que son las afueras. Por fin vemos una máquina de tickets, pero como somos tan afortunados, no funciona...otro agradable paseo por esos acojedores barrios de las afueras donde parece que no vive nadie y esos edificios que bien podrían estar abandonados hasta que llegamos a una estación de tram donde por fin compramos el ticket.
No nos dimos cuenta, pero las compras fueron 46 coronas, así que le devolvieron un billete de 50 y monedas sueltas...perfecto, ¡no podemos sacar el billete! Menos mal que miro en el bolsillo y tengo una mondea de 20 coronas, así que venga, billete, tram y llegamos a Anděl. Cuando estamos bajando las escaleras para el metro, me llega un mensaje del chico este: la habitación ya está cogida, ha venido alguien a verla y se la queda, que tengamos buena suerte... Supongo que todos os imaginareis lo que Álex y yo pensamos en ese momento y cómo nos acordamos de la familia de ese chaval...
Y nada más, toda la tarde perdida para nada, pero al menos hemos visto una zona de Praga que no conocía, aunque no me quita el sueño el no conocer más de por allí. Llegamos al piso, de nuevo meditando y hablando de la vida...estamos derrotados, al menos yo, con un sueño que me caigo y unas ojeras como si llevara una semana de fiesta. Y mañana trabajo por la mañana, así que me entran ganas de acostarme aunque sean las 6 de la tarde.
Pero bueno, ahora son las 9 y poco, estamos haciendo unos macarrones y cenaremos aquí en el piso. Y en cuanto cene: zZzZzZz...
Hemos quedado mañana para ir a ver otro piso, como nos falle éste nos hemos quedado sin recursos. Pinta bien porque la chica que ha puesto el anuncio, por una casualidad de la vida es la novia de Thomas, el chaval que ocupará la habitación de la rusa cuando se vaya. El anuncio decía: chica sueca, 26 años y que se llamaba Louise. Al escuchar su voz me sonó familiar, y efectivamente era ella.
Así que mañana veremos qué pasa, hasta la próxima.
Llegamos allí donde habíamos quedado y a pesar de las ilusiones que nos estábamos creando la chica es poca atractiva (somos demasiado superficiales), pero es muy simpática. Es inglesa, tiene nuestra edad y está dando clases de inglés aquí en Praga, desde hace un mes.
Me da su correo por si veo algo interesante y nos despedimos. Creo que tanto ella como nosotros teníamos esperanzas de que alguno de los dos ya tendría algo, pero bueno, la decepción fue recíproca.
Seguimos la odisea de los pisos, quedan otros 3.
Piso 1: este creo que fue el lunes por la noche cuando lo vimos, era en Budejovicka. Está lejos, pero Elena nos dijo que era buena zona, y al llegar allí parecía eso. Aviso al tío de que estamos allí y a los 5 minutos recibo una llamada de él. Es un chico de raza negra también, vestido con un traje de chaqueta totalmente blanco y unos zapatos que terminan en punta. Parece una especie de Gigoló de discoteca, según Álex. Vamos andando hasta el piso, y nos vamos alejando de la zona que parecía buena. Pasamos por un área residencial, lo dejamos de lado y por un estrecho sendero que discurre entre árboles llegamos a otra parte de la zona residencial, las últimas casas antes de encontrarte con el campo...El apartamento no está mal, pero la localización. Son 3 habitaciones, dos de ellas se quedan libres, pero la decisión está tomada.
Demasiado lejos, muy apartado. Nos despedimos del Gigoló y nos vamos al metro de nuevo para volver a casa.
Piso 2: Hradčanska, donde la Embajada española, pero el área es muy grande como para saber si la zona es buena o no, porque visto lo visto seguro que está lejos de todo como siempre. Como somos muy chulos no llevamos mapa ni nada, así que no tenemos ni idea de por dónde empezar. Veo una pareja de policías y me decido a preguntarles con mi precario checo, jeje, así lo pongo en práctica. "Prosím tě, kde ie Vaclavkova čtyři" (Por favor, dónde está Vaclavkova 4...es que me hacía ilusión escribirlo).
Hemos hecho el tonto porque ya estábamos en ella, pero bueno. Llamo al tío y nos indica que sigamos recto por esa calle hasta que damos con el número. Subimos al piso, y como siempre todo pinta bien hasta que entras. Nos abre un chico inglés con un pijama de la serie Padre de familia. La "cama" son dos placas de espuma de esa de la que están rellenos los cojines, aunque la habitación es grande. Los muebles podrían ser de hace dos siglos tranquilamente, y la cocina parece de hace 500 años. Y para que la estampa sea aún más bonita la basura está al 200% de su capacidad, sin contar con otra bolsa que hay detrás esperando que alguien tenga una inspiración y la baje al contenedor. Nos dice que miremos lo que queramos de la habitación, servicio, cocina, etc, pero la decisión ya está tomada.
Lo de siempre: tenemos que ver más, me parece interesante pero ya si eso te digo algo chaval.
Piso 3: y esta es la aventura buena, jeje. Quedamos a las 16:30 con un tío en una parada que tras mirar en varios sitios, no aparece en ningún lado. Me dice que cojamos el tram 5, 9 o 26. Cojemos el 9 en Narodni Třida y al llegar a Ujezd le digo a Álex que nos bajemos porque me doy cuenta de que allí gira a la izquierda en lugar de ir hacia Hellichova, así que me empiezo a mosquear...miramos de nuevo el cartel de las paradas y efectivamente, la parada que nos dice el tío no está.
Me manda otro mensaje después de que yo le escriba y me dice que si, que cojamos ese tram y la octava o novena parada, así que en un acto de fé le hacemos caso y nos montamos en el 9. Lo bueno es que al subir vemos a dos chicas que según Álex es lo mejor que ha visto hasta ahora en la ciudad, y lo cierto es que le doy la razón. Quizás por el cansancio o quizás porque efectivamente esas dos bellezas rubias son patrimonio protegido de la ciudad, pero por lo menos vamos contentos en el tram.
Parada tras parad, con el tiempo justo porque el ticket de Álex caduca en breve, nos miramos con cara rara al comprobar que nuestra parada no llega. "Venga, una más tío, a ver cuál es...", le digo, pero yo mismo por dentro no tengo ninguna esperanza de dar con lo que nos dijo el chico del piso.
Cuando ya se agota el tiempo del billete nos bajamos, además de que cada vez se veía menos civilizado el entorno por el que iba el tram...y nos preguntamos seriamente si llega hasta Austria o qué pasa con esa línea. Como las prisas apremiaban, nos damos cuenta de que estamos en una gasolinera en medio de nada...se ven casa a lo lejos y la ciudad ni se ve porque lo árboles la tapan; esto es de película, así que llamo al tío y le digo que estamos en una gasolinera en medio de nada joder. Nos dice que quizás nos hemos equivocado. "Sí, pero sin el quizás, no te j...". Le digo que nos daremos la vuelta, iremos hasta Anděl y allí iremos en metro hasta Florenc, desde donde dice que nos indicará cómo llegar. Parece de cachondeo.
Necesitamos monedas sueltas para el ticket de Álex porque las máquinas esas de los años '50 no cogen billetes, así que entramos en la gasolinera y compramos unas patatas y unas galletas. Y allí estamos, comiendo patatas en una gasolinera a no se cuántos kilómetros del centro de Praga, en medio de nada, con coches pasando a toda velocidad y ningún sitio a la vista donde comprar el ticket...
Nos ponemos a andar mientras pensamos en la situación, y lo único que podemos hacer es reirnos. Estamos buscando un piso que no nos gustará, por cualpa del cual estamos perdiendo toda la tarde, y por las indicaciones erróneas de un tonto hemos acabado en las afueras de la ciudad, comiendo patatas y galletas en una zona que es una mezcla entre Aldea Moret y Las Capellanías de Cáceres. Poco a poco van surgiendo edificios, en estado lamentable; se nota que son las afueras. Por fin vemos una máquina de tickets, pero como somos tan afortunados, no funciona...otro agradable paseo por esos acojedores barrios de las afueras donde parece que no vive nadie y esos edificios que bien podrían estar abandonados hasta que llegamos a una estación de tram donde por fin compramos el ticket.
No nos dimos cuenta, pero las compras fueron 46 coronas, así que le devolvieron un billete de 50 y monedas sueltas...perfecto, ¡no podemos sacar el billete! Menos mal que miro en el bolsillo y tengo una mondea de 20 coronas, así que venga, billete, tram y llegamos a Anděl. Cuando estamos bajando las escaleras para el metro, me llega un mensaje del chico este: la habitación ya está cogida, ha venido alguien a verla y se la queda, que tengamos buena suerte... Supongo que todos os imaginareis lo que Álex y yo pensamos en ese momento y cómo nos acordamos de la familia de ese chaval...
Y nada más, toda la tarde perdida para nada, pero al menos hemos visto una zona de Praga que no conocía, aunque no me quita el sueño el no conocer más de por allí. Llegamos al piso, de nuevo meditando y hablando de la vida...estamos derrotados, al menos yo, con un sueño que me caigo y unas ojeras como si llevara una semana de fiesta. Y mañana trabajo por la mañana, así que me entran ganas de acostarme aunque sean las 6 de la tarde.
Pero bueno, ahora son las 9 y poco, estamos haciendo unos macarrones y cenaremos aquí en el piso. Y en cuanto cene: zZzZzZz...
Hemos quedado mañana para ir a ver otro piso, como nos falle éste nos hemos quedado sin recursos. Pinta bien porque la chica que ha puesto el anuncio, por una casualidad de la vida es la novia de Thomas, el chaval que ocupará la habitación de la rusa cuando se vaya. El anuncio decía: chica sueca, 26 años y que se llamaba Louise. Al escuchar su voz me sonó familiar, y efectivamente era ella.
Así que mañana veremos qué pasa, hasta la próxima.
Llegada de Álex y búsqueda de piso (parte 1)
El domingo sobre las 15 viene Álex. Le voy a esperar al aeropuerto como ya he hecho más veces y nos vamos a mi piso. Tiene que pasarse por el hotel, y yo ese día trabajo por la tarde-noche, así que se viene conmigo y así va viendo el hotel y hablando con algunos de los que estén por allí. Por suerte en el bar está Michael el cubano, así que se queda con él que seguro no se aburrirá, y yo me voy al restaurante a "trabajar".
Lunes y martes tengo libre, pero es un decir, porque tenemos que buscar piso para Álex, o un piso con dos habitaciones para irnos los dos. Lo que pasa es que yo no quiero pagar más de lo que pago ahora, así que nos ponemos a buscar. Hasta la fecha, miércoles 17, no hemos encontrado nada, y podría hacer un blog de cada hora de búsqueda porque menudas aventuras. Intentaré plasmarlo todo en esta entrada, aunque lo emocionante ha sido vivirlo. Además, como no me acuerdo exactamente del orden de las cosas lo contaré todo como pueda.
Nos ponemos a mirar en expats.cz como hace todo el mundo, y vemos anuncios de todo tipo. Yo, creyendo que controlo el tema, seleciono solo los pisos de menos de 8.000 coronas, pero luego descubriría que para un extranjero, encontrar algo decente por menos de 8.000 c0r0nas, en esta temporada, es algo imposible. Si eres checo lo tienes más fácil que si eres extranjero, y suena triste pero es así. Se aprovechan de la gente que viene porque sabe que muchas veces estás en situaciones donde no puedes elegir. Supongo que es lo mismo que hacen muchos con los inmigrantes en España; ahora sé como se sienten ellos, es una sensación bastante incómoda.
Michael nos dio el número de una amiga suya que es eslovaca pero habla español y trabaja en una agencia inmobiliaria...es decir, pisos buenos pero caros. Aún así la llamamos y quedamos con ella en la plaza del reloj. Cuando la vimos nos quedamos sin aliento porque la tía era preciosa, y no exagero. Ojos azules, pelo negro y cuerpazo. Viniendo de Michael no me extraña, ya hablaré con él cuando le vea en el hotel.
Nos enseñó varios pisos, pero claro, como era de esperar ninguno bajaba de las 9.000 por cabeza. En una de las visitas nos encontramos con un portugués de Évora y un sueco que también estaban buscando pisos. Intercambiamos los número de teléfono por si encontramos algo, pero no tengo muchas esperanzas porque les veo demasiado perdidos a los chavales como para encontrar algo interesante.
De momento, con nuestros salarios no podemos permitirnos pisos por esos precios, así que habrá que volver a la triste realidad y buscar pisos compartidos con otros estudiantes.
Piso 1: veo un anuncio de piso en Ujezd, zona céntrica, 7.000 coronas, libre a partir de Noviembre. La zona para nosotros es buena, porque está a menos de 10 minutos del hotel andando, solo hay que cruzar Most Legii. Por el correo parece judío (Shalomon Lobov), y quedamos con él el lunes a las 16 creo recordar. Llegamos y puntualmente nos encontramos con él. Es israelita, lleva aquí dos años y en el piso, que es de 3 habitaciones, vive otro chaval israelita que lleva aquí 6 años. Álex solo lleva aquí dos días y ya se ha dado cuenta de cómo es la vida en Praga y el carácter de los checos, así que nos preguntamos cómo será la vida en Israel para que prefieran esto...
La localización del piso es ideal, pero a ver cómo es por dentro. La calle es tranquila y antes de entrar todo parece normal. Pero al entrar, el piso parece una mezcla entre el plató de Cuéntame y una obra sin acabar. Habitación grande, cama grande, cocina de hace mil años y un solo servicio bastante pequeño. No me convence, así que nos despedimos educadamente y decimos que tenemos que ver más pisos.
La verdad es que el piso está muy bien situado, pero no me imagino viviendo allí ni a mí ni a Álex. Además, la habitación no tenía ni mesa joder.
Nada, vuelta al piso y a meditar sobre la vida.
Piso 2: vemos otro piso, no recuerdo el precio pero estaba dentro del presupuesto. Cogemos el tram 11 en Muzeum y hasta la parada Strašnické divadlo. No parecía tan lejano en Google Maps, jeje, pero a medida que avanzamos la cosa va pintando cada vez peor: pasamos por Jiřiho z Poděbrad, el nuevo cementerio judío (Želivského), hasta un Crematorio inmenso y otro cementerio...a medida que avanza el tram, los edificios van siendo cada vez más feos y la gente ni siquiera se deja ver por la calle. Y encima, el cielo gris que nos cubre no acompaña nada a mejorar la situación.
Nos bajamos en la parada del tram y la decisión estaba tomada en un 90%. Edificios de la época comunista, pero encima sin pintar ni nada; ni un alma por la calle, como mucho alguna persona mayor con esa cara de enfado y esa mirada de desconfianza fruto de tantos años bajo la opresión de un sistema de gobierno autoritario.
Mando un mensaje la tío y esperamos en la puerta de un supermercado Albert hasta que viene. Parece una ciudad fantasma. Aparece el chico: es checo, el otro chico del piso es turco. La habitación es grande, pero el resto es enano, tanto servicio como cocina. La verdad es que da un poco de pena pensar que hay gente que es capaz de vivir así...despedida estándar (me gusta el piso, pero tenemos que ver mñas, ya si eso te digo algo...).
Saco mi lista de pisos y lo tacho, uno menos.
Piso 3: más tarde hemos quedado con otro chico para ver su piso cerca de Křižíkova. Llegamos algo antes de la hora pero como no tenemos nada que hacer pues decidimos ir de todas formas. Esperamos algo en la puerta porque el chico me dice que está trabajando y por fin llega. Es un chico de raza negra, bastante simpático, que nos dice que pronto se irá a Alemania, y que por eso deja la habitación.
Es un segundo sin ascensor, creo recordar, y no parece mal antes de entrar (como todos). Al entrar, de nuevo decepción. Primero, para entrar a la habitación hay que pasar por la habitación de otra persona (¿?). Vale, a mi me daría igual, pero la persona de esa habitación..."menos mal" que hay un biombo que funciona a modo de pasillo. La habitación es grande pero la cama resulta ser un sofá cama. No hay mesa ni silla, una caja de cartón hace esa función y el suelo es la silla. No necesitamos ver más de la habitación.
Servicio y cocina antiquísimos y de pena, triste pensar que hay gente que vive ahí, pero bueno. Quizás somos demasiado exigentes o quizás la gente por aquí no pasa mucho tiempo en las zonas comunes de la casa, lo cual resulta igualmente triste.
Despedida y lo de siempre, vuelta a casa y a meditar sobre la vida.
En el piso aprovechamos para ver miles de ofertas que luego vamos tachando por estar lejos, precio excesivo, y otros ni contestan o nos dicen que ya está ocupado.
No quiero que la entrada sea muy larga, así que seguiremos en la parte 2...
Lunes y martes tengo libre, pero es un decir, porque tenemos que buscar piso para Álex, o un piso con dos habitaciones para irnos los dos. Lo que pasa es que yo no quiero pagar más de lo que pago ahora, así que nos ponemos a buscar. Hasta la fecha, miércoles 17, no hemos encontrado nada, y podría hacer un blog de cada hora de búsqueda porque menudas aventuras. Intentaré plasmarlo todo en esta entrada, aunque lo emocionante ha sido vivirlo. Además, como no me acuerdo exactamente del orden de las cosas lo contaré todo como pueda.
Nos ponemos a mirar en expats.cz como hace todo el mundo, y vemos anuncios de todo tipo. Yo, creyendo que controlo el tema, seleciono solo los pisos de menos de 8.000 coronas, pero luego descubriría que para un extranjero, encontrar algo decente por menos de 8.000 c0r0nas, en esta temporada, es algo imposible. Si eres checo lo tienes más fácil que si eres extranjero, y suena triste pero es así. Se aprovechan de la gente que viene porque sabe que muchas veces estás en situaciones donde no puedes elegir. Supongo que es lo mismo que hacen muchos con los inmigrantes en España; ahora sé como se sienten ellos, es una sensación bastante incómoda.
Michael nos dio el número de una amiga suya que es eslovaca pero habla español y trabaja en una agencia inmobiliaria...es decir, pisos buenos pero caros. Aún así la llamamos y quedamos con ella en la plaza del reloj. Cuando la vimos nos quedamos sin aliento porque la tía era preciosa, y no exagero. Ojos azules, pelo negro y cuerpazo. Viniendo de Michael no me extraña, ya hablaré con él cuando le vea en el hotel.
Nos enseñó varios pisos, pero claro, como era de esperar ninguno bajaba de las 9.000 por cabeza. En una de las visitas nos encontramos con un portugués de Évora y un sueco que también estaban buscando pisos. Intercambiamos los número de teléfono por si encontramos algo, pero no tengo muchas esperanzas porque les veo demasiado perdidos a los chavales como para encontrar algo interesante.
De momento, con nuestros salarios no podemos permitirnos pisos por esos precios, así que habrá que volver a la triste realidad y buscar pisos compartidos con otros estudiantes.
Piso 1: veo un anuncio de piso en Ujezd, zona céntrica, 7.000 coronas, libre a partir de Noviembre. La zona para nosotros es buena, porque está a menos de 10 minutos del hotel andando, solo hay que cruzar Most Legii. Por el correo parece judío (Shalomon Lobov), y quedamos con él el lunes a las 16 creo recordar. Llegamos y puntualmente nos encontramos con él. Es israelita, lleva aquí dos años y en el piso, que es de 3 habitaciones, vive otro chaval israelita que lleva aquí 6 años. Álex solo lleva aquí dos días y ya se ha dado cuenta de cómo es la vida en Praga y el carácter de los checos, así que nos preguntamos cómo será la vida en Israel para que prefieran esto...
La localización del piso es ideal, pero a ver cómo es por dentro. La calle es tranquila y antes de entrar todo parece normal. Pero al entrar, el piso parece una mezcla entre el plató de Cuéntame y una obra sin acabar. Habitación grande, cama grande, cocina de hace mil años y un solo servicio bastante pequeño. No me convence, así que nos despedimos educadamente y decimos que tenemos que ver más pisos.
La verdad es que el piso está muy bien situado, pero no me imagino viviendo allí ni a mí ni a Álex. Además, la habitación no tenía ni mesa joder.
Nada, vuelta al piso y a meditar sobre la vida.
Piso 2: vemos otro piso, no recuerdo el precio pero estaba dentro del presupuesto. Cogemos el tram 11 en Muzeum y hasta la parada Strašnické divadlo. No parecía tan lejano en Google Maps, jeje, pero a medida que avanzamos la cosa va pintando cada vez peor: pasamos por Jiřiho z Poděbrad, el nuevo cementerio judío (Želivského), hasta un Crematorio inmenso y otro cementerio...a medida que avanza el tram, los edificios van siendo cada vez más feos y la gente ni siquiera se deja ver por la calle. Y encima, el cielo gris que nos cubre no acompaña nada a mejorar la situación.
Nos bajamos en la parada del tram y la decisión estaba tomada en un 90%. Edificios de la época comunista, pero encima sin pintar ni nada; ni un alma por la calle, como mucho alguna persona mayor con esa cara de enfado y esa mirada de desconfianza fruto de tantos años bajo la opresión de un sistema de gobierno autoritario.
Mando un mensaje la tío y esperamos en la puerta de un supermercado Albert hasta que viene. Parece una ciudad fantasma. Aparece el chico: es checo, el otro chico del piso es turco. La habitación es grande, pero el resto es enano, tanto servicio como cocina. La verdad es que da un poco de pena pensar que hay gente que es capaz de vivir así...despedida estándar (me gusta el piso, pero tenemos que ver mñas, ya si eso te digo algo...).
Saco mi lista de pisos y lo tacho, uno menos.
Piso 3: más tarde hemos quedado con otro chico para ver su piso cerca de Křižíkova. Llegamos algo antes de la hora pero como no tenemos nada que hacer pues decidimos ir de todas formas. Esperamos algo en la puerta porque el chico me dice que está trabajando y por fin llega. Es un chico de raza negra, bastante simpático, que nos dice que pronto se irá a Alemania, y que por eso deja la habitación.
Es un segundo sin ascensor, creo recordar, y no parece mal antes de entrar (como todos). Al entrar, de nuevo decepción. Primero, para entrar a la habitación hay que pasar por la habitación de otra persona (¿?). Vale, a mi me daría igual, pero la persona de esa habitación..."menos mal" que hay un biombo que funciona a modo de pasillo. La habitación es grande pero la cama resulta ser un sofá cama. No hay mesa ni silla, una caja de cartón hace esa función y el suelo es la silla. No necesitamos ver más de la habitación.
Servicio y cocina antiquísimos y de pena, triste pensar que hay gente que vive ahí, pero bueno. Quizás somos demasiado exigentes o quizás la gente por aquí no pasa mucho tiempo en las zonas comunes de la casa, lo cual resulta igualmente triste.
Despedida y lo de siempre, vuelta a casa y a meditar sobre la vida.
En el piso aprovechamos para ver miles de ofertas que luego vamos tachando por estar lejos, precio excesivo, y otros ni contestan o nos dicen que ya está ocupado.
No quiero que la entrada sea muy larga, así que seguiremos en la parte 2...
Cosillas, para actualizar más que nada
Hace bastante tiempo que no actualizo, una vez más me demoro en escribir pero es que el desarrollo de los acontecimientos no me ha permitido hacerlo antes. Ya ni recuerdo dónde lo dejé.
El otro día, a mediados de la semana pasada sería, estuvimos aprovechando algunos de los productos extremeños que trajeron mis padres: un queso de torta y un chorizo. Compramos algo de pan y un vino malísimo de cartón, que yo empeoré aún más al mezclarlo con una bebida sabor limón de estas de polvos tipo TANG, en un intento cutre de crear calimocho.
Estuvo bien, el queso me supo a gloria y estuve a punto de comerme hasta la cera.
La semana pasada también tuve que empezar a trabajar en serio en un proyecto para la facultad, sobre el turismo ornitológico. Estaba esperando a asentarme para ponerme en serio con ello, pero no he podido avanzar mucho, y debería darme vidilla la verdad porque la fecha de entrega se me echa encima sin darme cuenta.
Creo que fue el viernes pasado, trabajaba por la noche. Me levanté relativamente pronto y me puse a trabajar en el proyecto este de la facultad; en realidad es para la Cámara de Comercio, pero bueno. El caso es que cuando estaba metido de lleno en el trabajo, escribiendo y buscando información, llegan Thomas, Elena y Toby y me dicen que se van a escalar a un bar, llamado Boulder Bar o algo así. Al principio me niego, porque ya que estaba trabajando a toda vela me fastidia parame y tener que volver a empezar otro día. Además, a las 19 trabajo.
Pero no hace falta que me insistan demasiado para convencerme, así que me cambio y nos vamos. Lo cierto es que en el fondo me apetecía ir. Vamos en tram hasta Namesti Miru, y después de esperar a un amigo del Noruego para que le entregara unas llaves de un piso en el que éste se quedará hasta fin de mes que se mudará aquí definicitvamente, cogemos el metro hasta Muzeum, y allí la línea roja hasta Nadraži Holešovice. Nos bajamos y vamos andando hasta el susodicho bar, el cual encontramos sin mucha dificultad.
Se trata de un bar donde se sirven bebidas, como es de esperar, pero donde hay una zona con un rocódromo para hacer escalada. No es muy alto, pero son vías creadas de diferentes niveles. El suelo está acolchado, y puedes tirarte desde cualquier altura sin miedo a hacerte daño. Alquiler de zapatos de escalada y dos horas y media de acceso, unas 100 coronas. Aunque a la primera media hora yo ya tenía los brazos agarrotados y me dediqué a hacer el tonto por las colchonetas, pero me gustaría volver.
Y otra cosa curiosa que sucedió el otro día. Estaba durmiendo tan tranquilo cuando escucho una explosión, en la calle. Como estaba cansado la verdad es que pasé del tema olímpicamente, así que seguí durmiendo. Pero al poco escucho la puerta, miro el móvil y son las cinco...¿quién narices será a estas horas? Es Toby, que no ha escuchado la explosión, pero dice que le olía a quemado, escuchó unas sirenas (que yo no escuché...) y se despertó. Nos asomamos al balcón y justo debajo hay un camión de bomberos y dos operarios del cuerpo apagando un pequeño fuego en una papelera, que estaba justo debajo de mi ventana. Joder, menos mal, porque había mucho humo y por unos segundos pensé que era un incendio en el edificio, jeje.
Y por último, decirque el clima está empezando a cambiar, por desgracia. Parece ser que es algo normal aquí, pero sopla un viento muy frío que hace que la sensación térmica sea menor de la real, pero que sigue siendo baja. Las temperaturas medias serán de 10 grados, con casi 0 grados por la noche. Durante una semana o así hará fresco, luego volverá a mejorar el tiempo un poco, y finalmente se instalará el invierno...ya veremos cómo es este año. Por lo pronto, yo ya he echado mano del abrigo varias veces.
El otro día, a mediados de la semana pasada sería, estuvimos aprovechando algunos de los productos extremeños que trajeron mis padres: un queso de torta y un chorizo. Compramos algo de pan y un vino malísimo de cartón, que yo empeoré aún más al mezclarlo con una bebida sabor limón de estas de polvos tipo TANG, en un intento cutre de crear calimocho.
Estuvo bien, el queso me supo a gloria y estuve a punto de comerme hasta la cera.
La semana pasada también tuve que empezar a trabajar en serio en un proyecto para la facultad, sobre el turismo ornitológico. Estaba esperando a asentarme para ponerme en serio con ello, pero no he podido avanzar mucho, y debería darme vidilla la verdad porque la fecha de entrega se me echa encima sin darme cuenta.
Creo que fue el viernes pasado, trabajaba por la noche. Me levanté relativamente pronto y me puse a trabajar en el proyecto este de la facultad; en realidad es para la Cámara de Comercio, pero bueno. El caso es que cuando estaba metido de lleno en el trabajo, escribiendo y buscando información, llegan Thomas, Elena y Toby y me dicen que se van a escalar a un bar, llamado Boulder Bar o algo así. Al principio me niego, porque ya que estaba trabajando a toda vela me fastidia parame y tener que volver a empezar otro día. Además, a las 19 trabajo.
Pero no hace falta que me insistan demasiado para convencerme, así que me cambio y nos vamos. Lo cierto es que en el fondo me apetecía ir. Vamos en tram hasta Namesti Miru, y después de esperar a un amigo del Noruego para que le entregara unas llaves de un piso en el que éste se quedará hasta fin de mes que se mudará aquí definicitvamente, cogemos el metro hasta Muzeum, y allí la línea roja hasta Nadraži Holešovice. Nos bajamos y vamos andando hasta el susodicho bar, el cual encontramos sin mucha dificultad.
Se trata de un bar donde se sirven bebidas, como es de esperar, pero donde hay una zona con un rocódromo para hacer escalada. No es muy alto, pero son vías creadas de diferentes niveles. El suelo está acolchado, y puedes tirarte desde cualquier altura sin miedo a hacerte daño. Alquiler de zapatos de escalada y dos horas y media de acceso, unas 100 coronas. Aunque a la primera media hora yo ya tenía los brazos agarrotados y me dediqué a hacer el tonto por las colchonetas, pero me gustaría volver.
Y otra cosa curiosa que sucedió el otro día. Estaba durmiendo tan tranquilo cuando escucho una explosión, en la calle. Como estaba cansado la verdad es que pasé del tema olímpicamente, así que seguí durmiendo. Pero al poco escucho la puerta, miro el móvil y son las cinco...¿quién narices será a estas horas? Es Toby, que no ha escuchado la explosión, pero dice que le olía a quemado, escuchó unas sirenas (que yo no escuché...) y se despertó. Nos asomamos al balcón y justo debajo hay un camión de bomberos y dos operarios del cuerpo apagando un pequeño fuego en una papelera, que estaba justo debajo de mi ventana. Joder, menos mal, porque había mucho humo y por unos segundos pensé que era un incendio en el edificio, jeje.
Y por último, decirque el clima está empezando a cambiar, por desgracia. Parece ser que es algo normal aquí, pero sopla un viento muy frío que hace que la sensación térmica sea menor de la real, pero que sigue siendo baja. Las temperaturas medias serán de 10 grados, con casi 0 grados por la noche. Durante una semana o así hará fresco, luego volverá a mejorar el tiempo un poco, y finalmente se instalará el invierno...ya veremos cómo es este año. Por lo pronto, yo ya he echado mano del abrigo varias veces.
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Conversación con Álex y cena vietnamita
Acabo de hablar por teléfono con mi amigo Álex, que el día 14 viene a Praga para trabajar también en la misma empresa. Después de llevar aquí un mes me comentaron que si conocía más gente con estudios similares a los míos para la recepción del hotel, así que lo prometido es deuda, y les hice llegar el CV de Álex.
No me sorprende que le llamaran tan pronto, el día siguiente del que les envié el CV ya ví al jefe de recepción echándole un vistazo y preguntándome que dónde estaba el chaval. Los recepcionistas que hay en el hotel dejan bastante que desear, salvando algunas excepciones como una chica que se llama Lenka, que habla español porque su novio es andaluz; un señor de unos 30 años que se llama Tomaš (creo); y una chica italiana (de Nápoles, así que cuidado!) que ha llegado hace poco. Eso sin contar con Carmen, otra chica española que también trabaja en uno de los hoteles, pero el producto nacional es el producto nacional.
Y ahora en serio, no sé si será porque son checos (espero que ningún checo siga el blog) o porque son así de atontados de serie, pero es que menuda tropa. No les veo con ninguna vocación al servicio, y no siguen ninguno de los parámetros básicos que se deben tener en cuenta cuando se trabaja de cara al público. Especialmente una chica que se llama Jolana o algo así (no sé exactamente cómo se escribe), pero es que es el "anticristo" de los recepcionistas. Y no exageró, pronto Álex lo corroborará...se enfada con los clientes y les grita, a veces no coge el teléfono porque no le apetece, y su frase favorita (hablando con los clientes!!) es "that's not my problem".
En fin, que poco a poco trataremos de meter personal verdaderamente cualificado en el hotel; o por lo menos que sean españoles...para que luego digan que somos "gandules" en España, se me están cayendo muchos tópicos de los españoles aquí.
Hace unos días llegó un nuevo compañero al piso, un chico noruego llamado Tomas (me imagino de nuevo que se escribe así; y no tiene nada que ver con el recepcionista de igual nombre, jeje), que estaba en la habitación de Elena antes de que ésta llegara; está esperando a que ella se vaya a finales de este mes para ocupar la habiatción, porque habló antes de irse con uno de los caseros del piso. Así que se queda a dormir en el sofá cama de la cocina el pobre desgraciado, pero no parece importarle aunque Dania se levanta temprano y le joderá por las mañanas...pero es lo que hay.
De todos modos, quizás cuando venga Álex nos mudemos de piso, Toby acaba de venir y hemos estado hablando de ello. No queremos movernos, yo estoy contento con la localización y el precio, pero Toby y Dania están disconformes con la poca profesionalidad de los dueños, que hasta hace poco les estaban cobrando más que a Elena y a mí, y eso que llevan mucho tiempo. Piensan que les han estado tomando el pelo, y quieren negociar el precio para que paguemos todos lo mismo. Lógicamente se trata de acuerdos verbales, y ahí está el problema. Si no llegamos a un acuerdo, o mejor dicho, si ellos no llegan a un acuerdo para pagar lo mismo que yo, buscaremos otro sitio, así que ya veremos qué pasa.
Antes de ayer creo que fue, estaba yo en la habitación cuando Elena irrumpió preguntándome que si quería ir con ella a una residencia de estudiantes de las afueras de Praga, porque una ex compañera suya de Vietnam quería que se reencontraran de nuevo para verse y esas cosas, y que iban a preparar comida vietnamita: cena gratis, conocer gente y ver otras zonas de Praga...la respuesta está clara, jeje.
Así que me duché, me cambié y nos fuimos. Cogimos un bus que nos llevó hasta el quinto pino, luego el metro (línea roja) hasta Chodov y de nuevo otro bus hasta el séptimo u octavo pino de Praga...no era una zona muy turística, pero hay que ver todo joder. Al menos descubrí que en Chodov hay un centro comercial grande, así que habrá que volver algún día.
Llegamos al dorm (residencia de estudiantes) y me flipo con el tamaño que tiene. Son al menos 5 bloques de 11 plantas cada uno, y no sé cuantas habitaciones habrá en cada planta. No obstante, existe otro dorm que es el mayor de Europa, en Strahoff, que acoge a unos 5.000 estudiantes!!! Eso sí que tiene que ser vida, aunque me comenta Elena que es como vivir en un armario, las habotaciones son verdaderamente pequeñas; por contra, la cerveza es muy barata allí, jeje.
Llegamos al bloque donde vive su amiga y en la entrada una "simpática" empleada nos pide el DNI o docuemento identificativo para poder entrar; yo llevo el DNI, así que se lo dejo después de batallar un poco con ella. Subimos a la tercera planta y vamos a la habitación de la chica, donde nos esperan otras dos amigas suyas y otros dos chicos. Hablan inglés y checo, pero ninguno de los dos muy bien; todos son vietnamitas.
En una de las habitaciones nos tienen preparada la comida, en el suelo, con sus respectivos palillos, y pienso que esto va a ser divertido...no sé por qué pero me imagino como Paco Martínez Soria en una película de la época, enfrentándome a unas constumbres totalmente distintas a las mías en el aspecto gastronómico. ¡Con lo bien que se come en una mesita con sus sillas y sus cubiertos!

La comida no está mal, es como la china pero menos especiada, aunque algunas de las cosas no me entran en la cabeza, como unos trozos de pollo poco hecho y con hueso donde no se puede aprovechar casi nada, pero me aguanto...y lo de los palillos, no me cuesta mucho controlarlos, pero donde estén los cubiertos de toda la vida. Y entonces pienso en cómo harán para comerse la sopa, a ver listillos, porque con palillos...a menos que se conviertan luego en pajitas jeje. Y para colmo nos ameniza la velada una música vietnamita de fondo, bastante extraña; pero está bien, es una experiencia.
Alrededor de las once le digo a Elena que deberíamos volver, al día siguiente trabajo por la mañana y una hora de camino de vuelta, así que ya está bien. Que no se me olvide coger el DNI.
Vuelta a casa, y nada más salir Elena se empieza a reir y me dice que durante la cena, en una ocasión que yo no recuerdo (no estaba bebida, que conste), una de las chicas dijo que yo le gustaba a su amiga, que estaba allí presente; yo no escuché esta parte y solo escuché que uno de los chicos me decía, "congratulations", pero como en ese momento yo estaba haciendo un uso magistral de los palillos, pensé que era por eso, así que le dije gracias (en inglés) y me puse a hablar de los palillos y cosas así...menos mal que no me dí cuenta en su momento porque menuda vergüenza. Me imagino a la pobre chica, diciéndome que le gusto y yo hablando de palillos chinos...pero es que era difícil entenderles, hablaban un inglés muy raro, y el vietnamita y el checo como que no, de momento.
En fin, ya era raro que no me pasar algo, pero así tengo alguna estupidez que contar. No tenía pensado escribir, pero Álex me ha dicho que hay cierto número de personas que lo siguen, incluso una miga suya del pueblo que se llama Elena (¡saludos!) y que no conozco pero que me cae bien de antemano, jeje. Y que ciertas personas de clase van a venir a vernos (Elena García, a ver si es verdad).
Y fin de la historia, Toby ha llegado y el noruego está cocinando unos espaguetis para usar una carne que se le va a estropear, una motivación frecuente para los estudiantes a la hora de decidirse a usar ciertos ingredientes. Mañana compraremos pan y comeremos un queso de torta que trajeron mis padres y un chorizo extremeño, que eso sí que es comida joder.
¡Hasta otra!
No me sorprende que le llamaran tan pronto, el día siguiente del que les envié el CV ya ví al jefe de recepción echándole un vistazo y preguntándome que dónde estaba el chaval. Los recepcionistas que hay en el hotel dejan bastante que desear, salvando algunas excepciones como una chica que se llama Lenka, que habla español porque su novio es andaluz; un señor de unos 30 años que se llama Tomaš (creo); y una chica italiana (de Nápoles, así que cuidado!) que ha llegado hace poco. Eso sin contar con Carmen, otra chica española que también trabaja en uno de los hoteles, pero el producto nacional es el producto nacional.
Y ahora en serio, no sé si será porque son checos (espero que ningún checo siga el blog) o porque son así de atontados de serie, pero es que menuda tropa. No les veo con ninguna vocación al servicio, y no siguen ninguno de los parámetros básicos que se deben tener en cuenta cuando se trabaja de cara al público. Especialmente una chica que se llama Jolana o algo así (no sé exactamente cómo se escribe), pero es que es el "anticristo" de los recepcionistas. Y no exageró, pronto Álex lo corroborará...se enfada con los clientes y les grita, a veces no coge el teléfono porque no le apetece, y su frase favorita (hablando con los clientes!!) es "that's not my problem".
En fin, que poco a poco trataremos de meter personal verdaderamente cualificado en el hotel; o por lo menos que sean españoles...para que luego digan que somos "gandules" en España, se me están cayendo muchos tópicos de los españoles aquí.
Hace unos días llegó un nuevo compañero al piso, un chico noruego llamado Tomas (me imagino de nuevo que se escribe así; y no tiene nada que ver con el recepcionista de igual nombre, jeje), que estaba en la habitación de Elena antes de que ésta llegara; está esperando a que ella se vaya a finales de este mes para ocupar la habiatción, porque habló antes de irse con uno de los caseros del piso. Así que se queda a dormir en el sofá cama de la cocina el pobre desgraciado, pero no parece importarle aunque Dania se levanta temprano y le joderá por las mañanas...pero es lo que hay.
De todos modos, quizás cuando venga Álex nos mudemos de piso, Toby acaba de venir y hemos estado hablando de ello. No queremos movernos, yo estoy contento con la localización y el precio, pero Toby y Dania están disconformes con la poca profesionalidad de los dueños, que hasta hace poco les estaban cobrando más que a Elena y a mí, y eso que llevan mucho tiempo. Piensan que les han estado tomando el pelo, y quieren negociar el precio para que paguemos todos lo mismo. Lógicamente se trata de acuerdos verbales, y ahí está el problema. Si no llegamos a un acuerdo, o mejor dicho, si ellos no llegan a un acuerdo para pagar lo mismo que yo, buscaremos otro sitio, así que ya veremos qué pasa.
Antes de ayer creo que fue, estaba yo en la habitación cuando Elena irrumpió preguntándome que si quería ir con ella a una residencia de estudiantes de las afueras de Praga, porque una ex compañera suya de Vietnam quería que se reencontraran de nuevo para verse y esas cosas, y que iban a preparar comida vietnamita: cena gratis, conocer gente y ver otras zonas de Praga...la respuesta está clara, jeje.
Así que me duché, me cambié y nos fuimos. Cogimos un bus que nos llevó hasta el quinto pino, luego el metro (línea roja) hasta Chodov y de nuevo otro bus hasta el séptimo u octavo pino de Praga...no era una zona muy turística, pero hay que ver todo joder. Al menos descubrí que en Chodov hay un centro comercial grande, así que habrá que volver algún día.
Llegamos al dorm (residencia de estudiantes) y me flipo con el tamaño que tiene. Son al menos 5 bloques de 11 plantas cada uno, y no sé cuantas habitaciones habrá en cada planta. No obstante, existe otro dorm que es el mayor de Europa, en Strahoff, que acoge a unos 5.000 estudiantes!!! Eso sí que tiene que ser vida, aunque me comenta Elena que es como vivir en un armario, las habotaciones son verdaderamente pequeñas; por contra, la cerveza es muy barata allí, jeje.
Llegamos al bloque donde vive su amiga y en la entrada una "simpática" empleada nos pide el DNI o docuemento identificativo para poder entrar; yo llevo el DNI, así que se lo dejo después de batallar un poco con ella. Subimos a la tercera planta y vamos a la habitación de la chica, donde nos esperan otras dos amigas suyas y otros dos chicos. Hablan inglés y checo, pero ninguno de los dos muy bien; todos son vietnamitas.
En una de las habitaciones nos tienen preparada la comida, en el suelo, con sus respectivos palillos, y pienso que esto va a ser divertido...no sé por qué pero me imagino como Paco Martínez Soria en una película de la época, enfrentándome a unas constumbres totalmente distintas a las mías en el aspecto gastronómico. ¡Con lo bien que se come en una mesita con sus sillas y sus cubiertos!

La comida no está mal, es como la china pero menos especiada, aunque algunas de las cosas no me entran en la cabeza, como unos trozos de pollo poco hecho y con hueso donde no se puede aprovechar casi nada, pero me aguanto...y lo de los palillos, no me cuesta mucho controlarlos, pero donde estén los cubiertos de toda la vida. Y entonces pienso en cómo harán para comerse la sopa, a ver listillos, porque con palillos...a menos que se conviertan luego en pajitas jeje. Y para colmo nos ameniza la velada una música vietnamita de fondo, bastante extraña; pero está bien, es una experiencia.
Alrededor de las once le digo a Elena que deberíamos volver, al día siguiente trabajo por la mañana y una hora de camino de vuelta, así que ya está bien. Que no se me olvide coger el DNI.
Vuelta a casa, y nada más salir Elena se empieza a reir y me dice que durante la cena, en una ocasión que yo no recuerdo (no estaba bebida, que conste), una de las chicas dijo que yo le gustaba a su amiga, que estaba allí presente; yo no escuché esta parte y solo escuché que uno de los chicos me decía, "congratulations", pero como en ese momento yo estaba haciendo un uso magistral de los palillos, pensé que era por eso, así que le dije gracias (en inglés) y me puse a hablar de los palillos y cosas así...menos mal que no me dí cuenta en su momento porque menuda vergüenza. Me imagino a la pobre chica, diciéndome que le gusto y yo hablando de palillos chinos...pero es que era difícil entenderles, hablaban un inglés muy raro, y el vietnamita y el checo como que no, de momento.
En fin, ya era raro que no me pasar algo, pero así tengo alguna estupidez que contar. No tenía pensado escribir, pero Álex me ha dicho que hay cierto número de personas que lo siguen, incluso una miga suya del pueblo que se llama Elena (¡saludos!) y que no conozco pero que me cae bien de antemano, jeje. Y que ciertas personas de clase van a venir a vernos (Elena García, a ver si es verdad).
Y fin de la historia, Toby ha llegado y el noruego está cocinando unos espaguetis para usar una carne que se le va a estropear, una motivación frecuente para los estudiantes a la hora de decidirse a usar ciertos ingredientes. Mañana compraremos pan y comeremos un queso de torta que trajeron mis padres y un chorizo extremeño, que eso sí que es comida joder.
¡Hasta otra!
sábado, 6 de septiembre de 2008
Visita familiar y más
En primer lugar quiero pedir disculpas a esa minoría que sigue este aburrido blog, pero es que llevamos varios días sin internet en el piso y no he podido acceder a manera de forma regular, solamente he podido hacerlo a prisa y corriendo desde el trabajo. De hecho ahora mismo estoy escribiendo desde el Hotel porque no tengo nada que hacer y me aburro.
Espero poder amenizarte otra manana Arantxa, jeje.
Es un teclado checo, así que no hay ni enie (joder!), ni signos de interrogación ni exclamación de inicio...pero da igual. Lo cierto es que gracias a que no teníamos internet, he descubierto un lugar muy interesante cerca de casa; se trata de una especie de cafetería/librería que se llama "Shakespeare". Esta a dos paradas de tram de casa o 10 minutos andando, en una calle tranquila. Es una librería donde puedes adquirir tanto libros nuevos como usados, por muy poco precio estos últimos por cierto. De hecho yo me compré dos: uno de ellos fue "Interview with the vampire", de Anne Rice, siendo el motivo de la compra su precio, jeje, 30 coronas (algo más de 1€); el otro fue máas caro, 90 coronas (xD), algo menos de 4€, un libro de Tom Clancy. Me gusta el autor porque escribe sobre temas policiales y militares de actualidad, conspiraciones de gobiernos, y esas cosas que me gustan a mí.
El lugar dispone de una barra y sirven bebidas, de forma que tu puedes llegar con tu libro o comprar uno allí (con esos precios cuesta resitirse), tomarte un café, refresco o cerveza y sentarte en uno de sus sofás o sillones para disfrutar de un rato de relax. La mayoría de los libros están en inglés, pero también hay algunos en checo, alemán y ruso.
Pero por fin han arreglado internet, así que de momento no tengo pensado volver allí; y es una pena porque el lugar engancha. Por las mananas el ambiente es máas tranquilo, pero por las noches la cosa se vuelve más movidita. El otro día estuvimos Toby, Elena, mi hermano y yo, tomándonos unas cervezas para celebrar que Elena había terminado de martirizar a
ayudándole a traducir parte de su trabajo de la universidad. La música alta (acabó viniendo la Policía), lleno de gente y uno de los encargados (o eso parece ser porque siempre está por allí) haciendo gala de una homosexualidad que ya sospechábamos algunos; ayudado y jaleado por una de las camareras, se pintaba los labios y se ponía una de esas gafas que ahora están tan de moda, tipo Top Gun, y se movía al compás de la música en lo que él pretendía que fuera un baile perfecto, pero que no pasaba de ser una escena bastante cómica...al menos nos divertimos.
Decir también, cambiando de tema, que el día 28 vino mi hermano a visitarme, por lo que fuí al aeropuerto a buscarle. Llegaba a las 10 de la manana, así que puntual como siempre intento ser allí estaba yo, sabiendo que siempre se llega con algo de retraso, y eso sin contar el tiempo hasta que sales del avión y coges la maleta. Espero y por fin lo veo, con su cara de despistado como siempre y una melena que ya debería haberse cortado, jeje, pero bueno. Abrazos y esas cosas, le ayudo con la maleta y nos vamos hacia la parada para coger el bus 119 que nos lleva a Dejvicka. Todo parecía perfecto, como una película; pero cuando estamos en el autobús, segundos antes de que se cierren las puertas, me fijo en la maleta que lleva y en una etiqueta que pone "Karin" nosequé, una dirección y un país: Sweden.
Vale, creo que mi hermano ni se llama Karin, ni es sueco, así que no hace falta ser muy despierto para darse cuenta de que esa maleta no es la suya. Joder, saltamos del autobús y nos vamos directos a información del aeropuerto: le comentamos el caso y nos dice que ahora vendrá un empleado para resolver el problema.
"Pero como narices coges una maleta que no es tuya tio?", le pregunto medio en broma, porque tampoco es que me moleste demasiado; de hecho viniendo de él no me extrana en absoluto. Se excusa diciendo, y luego comprobé que era cierto, que la maleta era exactamente igual que la suya. Incluso llevaban las dos el mismo tipo de candado y todo.
Viene a buscarnos un senor, que nos deja pasar a la zona donde se recogen las maletas, y nos dice que vayamos al mostrados de Czech Airlines para comenatrles el problema. Le digo a mi hermano que se quede en la cinta por si sale la suya (pero que esta vey se asegure!), y yo voy con la maleta errónea al mostrador, donde hay un chico y una chica. Veo que hay una pareja delante de mí, y por suerte se dirigen hacia el chico, así que la chica (muy guapa por cierto) es la que me atiende. Le explico el caso, me mira y se queda pensando como si fuera su primer día de trabajo o la primera vez que se le plantea un caso así. Habla con su companero, que esta hablando con la pareja de edad adulta, y de repente me miran todos; quée casualidad que esa pareja era la duena de la maleta, concretamente la senora, jeje. Y por suerte son simpáticos, así que no se enfadan ni nada. Mientras voy hacia la cinta veo a mi hermano cogiendo una maleta, y por dentro pienso que espero que sea esa de verdad...menos mal, esta vez sí.
Cogemos el bus, llegamos a Dejvicka y en cuanto montamos en el metro, Pablo me mira y me dice que me tiene que dar una mala noticia. Bueno, estoy contento de tenerle, así que estoy preparado para lo que sea...me dice que se ha muerto nuestro abuelo. Joder, eso es máas de lo que esperaba, aunque al principio no me afecta tanto como esperaba, sino que simplemente no me entra en la cabeza. Sentimientos de alegría y de tristeza se dan a la vez en mi mente, de forma que las fuerzas estáan equilibradas. No sería hasta la tarde, pensando y dándome cuenta de lo que eso significa, cuando me invade la tristeza de verdad...no puedo olvidar que algunas de sus últimas palabras fueron que no me iba a volver a ver, como si fuera un presagio de su muerte.
Esa noche no duermo, dando vueltas en la cama y pensando que ya jamás volveré a verle con vida; es que ni siquiera estaré en su entierro, porque es al día siguiente, así que...Por la tarde estuve hablando con Toby que me ayudó a desahogarme hablando de ello.
El día siguiente a la llegada de mi hermano, por la noche, organizamos una fiestecilla con las cosas que este ha traído. De nuevo la fiesta se convierte en una mini-reunión de las naciones unidas: dos espanoles, dos rusas, una japonesa, un danés, un checo, dos eslovacos y un galés. Despué Michael, Toby, mi hermano y yo salimos por ahí, y Pablo y yo nos divertimos de forma peligrosa al descubrir que podemos ir hablando en espanol mal de la gente que esta delante de nosotros mismos, sin que se enteren...me imagino que el juego acabará con resultado variable el día que nos topemos con alguien que entienda espanol y no esté de buen humor...
El lunes día 1 vinieron mis padres, que se van el lunes siguiente. Tengo varios días libres, y los que trabajo entro por la tarde, así que aprovechamos las mananas para hacer turismo, aunque el cansancio se empieza a acumular y cada vez tengo más ganas de poder estar todo un día de relax en casa sin hacer nada.
Y aquí estoy ahora, a las 00:35 del 7 de septiembre, sin hacer nada, haciendo tiempo para cumplir mis horas y marcharme a casa a descansar, que manana tengo día "libre", pero es el último que mis padres pasan aquí.
Y otra buena noticia: pronto recibirée la llegada de refuerzos extremenos, porque han llamado del Hotel a uno de mis companeros de clase, pero no a cualquiera, jeje. El día 14 iré al aeropuerto a por Álex, que viene a currar también, así que la cosa promete porque tenemos grandes planes turísticos y fiesteros, jeje.
Espero poder amenizarte otra manana Arantxa, jeje.
Es un teclado checo, así que no hay ni enie (joder!), ni signos de interrogación ni exclamación de inicio...pero da igual. Lo cierto es que gracias a que no teníamos internet, he descubierto un lugar muy interesante cerca de casa; se trata de una especie de cafetería/librería que se llama "Shakespeare". Esta a dos paradas de tram de casa o 10 minutos andando, en una calle tranquila. Es una librería donde puedes adquirir tanto libros nuevos como usados, por muy poco precio estos últimos por cierto. De hecho yo me compré dos: uno de ellos fue "Interview with the vampire", de Anne Rice, siendo el motivo de la compra su precio, jeje, 30 coronas (algo más de 1€); el otro fue máas caro, 90 coronas (xD), algo menos de 4€, un libro de Tom Clancy. Me gusta el autor porque escribe sobre temas policiales y militares de actualidad, conspiraciones de gobiernos, y esas cosas que me gustan a mí.
El lugar dispone de una barra y sirven bebidas, de forma que tu puedes llegar con tu libro o comprar uno allí (con esos precios cuesta resitirse), tomarte un café, refresco o cerveza y sentarte en uno de sus sofás o sillones para disfrutar de un rato de relax. La mayoría de los libros están en inglés, pero también hay algunos en checo, alemán y ruso.
Pero por fin han arreglado internet, así que de momento no tengo pensado volver allí; y es una pena porque el lugar engancha. Por las mananas el ambiente es máas tranquilo, pero por las noches la cosa se vuelve más movidita. El otro día estuvimos Toby, Elena, mi hermano y yo, tomándonos unas cervezas para celebrar que Elena había terminado de martirizar a
ayudándole a traducir parte de su trabajo de la universidad. La música alta (acabó viniendo la Policía), lleno de gente y uno de los encargados (o eso parece ser porque siempre está por allí) haciendo gala de una homosexualidad que ya sospechábamos algunos; ayudado y jaleado por una de las camareras, se pintaba los labios y se ponía una de esas gafas que ahora están tan de moda, tipo Top Gun, y se movía al compás de la música en lo que él pretendía que fuera un baile perfecto, pero que no pasaba de ser una escena bastante cómica...al menos nos divertimos.
Decir también, cambiando de tema, que el día 28 vino mi hermano a visitarme, por lo que fuí al aeropuerto a buscarle. Llegaba a las 10 de la manana, así que puntual como siempre intento ser allí estaba yo, sabiendo que siempre se llega con algo de retraso, y eso sin contar el tiempo hasta que sales del avión y coges la maleta. Espero y por fin lo veo, con su cara de despistado como siempre y una melena que ya debería haberse cortado, jeje, pero bueno. Abrazos y esas cosas, le ayudo con la maleta y nos vamos hacia la parada para coger el bus 119 que nos lleva a Dejvicka. Todo parecía perfecto, como una película; pero cuando estamos en el autobús, segundos antes de que se cierren las puertas, me fijo en la maleta que lleva y en una etiqueta que pone "Karin" nosequé, una dirección y un país: Sweden.
Vale, creo que mi hermano ni se llama Karin, ni es sueco, así que no hace falta ser muy despierto para darse cuenta de que esa maleta no es la suya. Joder, saltamos del autobús y nos vamos directos a información del aeropuerto: le comentamos el caso y nos dice que ahora vendrá un empleado para resolver el problema.
"Pero como narices coges una maleta que no es tuya tio?", le pregunto medio en broma, porque tampoco es que me moleste demasiado; de hecho viniendo de él no me extrana en absoluto. Se excusa diciendo, y luego comprobé que era cierto, que la maleta era exactamente igual que la suya. Incluso llevaban las dos el mismo tipo de candado y todo.
Viene a buscarnos un senor, que nos deja pasar a la zona donde se recogen las maletas, y nos dice que vayamos al mostrados de Czech Airlines para comenatrles el problema. Le digo a mi hermano que se quede en la cinta por si sale la suya (pero que esta vey se asegure!), y yo voy con la maleta errónea al mostrador, donde hay un chico y una chica. Veo que hay una pareja delante de mí, y por suerte se dirigen hacia el chico, así que la chica (muy guapa por cierto) es la que me atiende. Le explico el caso, me mira y se queda pensando como si fuera su primer día de trabajo o la primera vez que se le plantea un caso así. Habla con su companero, que esta hablando con la pareja de edad adulta, y de repente me miran todos; quée casualidad que esa pareja era la duena de la maleta, concretamente la senora, jeje. Y por suerte son simpáticos, así que no se enfadan ni nada. Mientras voy hacia la cinta veo a mi hermano cogiendo una maleta, y por dentro pienso que espero que sea esa de verdad...menos mal, esta vez sí.
Cogemos el bus, llegamos a Dejvicka y en cuanto montamos en el metro, Pablo me mira y me dice que me tiene que dar una mala noticia. Bueno, estoy contento de tenerle, así que estoy preparado para lo que sea...me dice que se ha muerto nuestro abuelo. Joder, eso es máas de lo que esperaba, aunque al principio no me afecta tanto como esperaba, sino que simplemente no me entra en la cabeza. Sentimientos de alegría y de tristeza se dan a la vez en mi mente, de forma que las fuerzas estáan equilibradas. No sería hasta la tarde, pensando y dándome cuenta de lo que eso significa, cuando me invade la tristeza de verdad...no puedo olvidar que algunas de sus últimas palabras fueron que no me iba a volver a ver, como si fuera un presagio de su muerte.
Esa noche no duermo, dando vueltas en la cama y pensando que ya jamás volveré a verle con vida; es que ni siquiera estaré en su entierro, porque es al día siguiente, así que...Por la tarde estuve hablando con Toby que me ayudó a desahogarme hablando de ello.
El día siguiente a la llegada de mi hermano, por la noche, organizamos una fiestecilla con las cosas que este ha traído. De nuevo la fiesta se convierte en una mini-reunión de las naciones unidas: dos espanoles, dos rusas, una japonesa, un danés, un checo, dos eslovacos y un galés. Despué Michael, Toby, mi hermano y yo salimos por ahí, y Pablo y yo nos divertimos de forma peligrosa al descubrir que podemos ir hablando en espanol mal de la gente que esta delante de nosotros mismos, sin que se enteren...me imagino que el juego acabará con resultado variable el día que nos topemos con alguien que entienda espanol y no esté de buen humor...
El lunes día 1 vinieron mis padres, que se van el lunes siguiente. Tengo varios días libres, y los que trabajo entro por la tarde, así que aprovechamos las mananas para hacer turismo, aunque el cansancio se empieza a acumular y cada vez tengo más ganas de poder estar todo un día de relax en casa sin hacer nada.
Y aquí estoy ahora, a las 00:35 del 7 de septiembre, sin hacer nada, haciendo tiempo para cumplir mis horas y marcharme a casa a descansar, que manana tengo día "libre", pero es el último que mis padres pasan aquí.
Y otra buena noticia: pronto recibirée la llegada de refuerzos extremenos, porque han llamado del Hotel a uno de mis companeros de clase, pero no a cualquiera, jeje. El día 14 iré al aeropuerto a por Álex, que viene a currar también, así que la cosa promete porque tenemos grandes planes turísticos y fiesteros, jeje.
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