Menudo día…tenía el día libre y pensé en aprovecharlo para hacer fotos de Praga pero ahora con todo el ambiente invernal; al final me he pasado todo el día caminando y estoy destrozado, pero en la comodidad de la casa, escribo esto para darle algo de vidilla al blog.
Era sábado, el día anterior también tuve libre así que por la mañana aproveché para comprar algunas cosas; por la tarde a las 20 había quedado con Gener y Eduard para cenar por ahí y tomar algo. No quise acostarme tarde porque decidí levantarme temprano el sábado para aprovechar casi la última oportunidad que tendré de hacer fotos de Praga en invierno.
Me desperté algo antes de las 9, decidido a desayunar y salir a la calle. Hasta las 14 no iba a reunirme con estos dos de nuevo, aunque Eduard y yo habíamos quedado en acercarnos a Vyšehrad por la mañana. Miro por la ventana para ver la temperatura, como hago siempre y…nevando!! No era mucho, pero suficiente para impresionar a este personajillo que está poco acostumbrado a la nieve.
Era sábado, el día anterior también tuve libre así que por la mañana aproveché para comprar algunas cosas; por la tarde a las 20 había quedado con Gener y Eduard para cenar por ahí y tomar algo. No quise acostarme tarde porque decidí levantarme temprano el sábado para aprovechar casi la última oportunidad que tendré de hacer fotos de Praga en invierno.
Desayuno rápidamente con extraña felicidad por poder contemplar este fenómeno tan poco usual para mí, y salgo de casa en dirección a Andel. Cojo el bus y me bajo en Na Knižeci, y desde allí decido ir andando por Arbesovo Námestí, después Jiraskův Most, sigo al lado del río hasta Most Legií, y me dirijo hacia el centro por Národni Třida. A medida que me acerco al centro la nieve es cada vez más escasa, pero en algunos puntos queda una fina capa de hielo que es suficiente para hacer bailar a los turistas y a los poco preocupados por la seguridad; yo voy con cuidado, pasitos cortos y sin prisa, por si acaso. Paso por Václavske Námestí y luego voy hacia unas tiendas donde compro lo que “necesito”, porque en realidad son regalos para otra gente. Voy hacia Staromětské Námestí, calle PA y voy hacia Letná. Mi idea era hacer fotos desde allí a la ciudad nevada. Aprovecho también para fotografiar el propio parque. Desde allí voy andando hasta Malostranske Námestí; los jardines del Parlamento están cerrados, así que me dirijo hacia otros jardines cercanos que recuerdo de cuando estuvimos visitando a Ángel hace años.
Aunque se cuenta en poco tiempo, llevo unas dos horas andando y haciendo fotos, y eso cansa un poco, así que decido dirigirme ya para Vyšehrad, así que envío un mensaje a Eduard diciéndole eso, para que me diga algo cuando vaya para allá y nos juntemos allí. Cruzo el Puente de Carlos y voy andando de nuevo por la orilla del río hasta Národní Třída. Allí cojo el tram 22 hasta I.P. Pavlova, para ir hacia el parque por la ruta que me sé. Tengo algo de hambre, así que compro una porción de pizza en Pizza Roma para coger fuerzas, y sigo mi camino.
Camino, camino, camino…y por fin llego a Vyšehrad. Doy vueltas por el parque comprobando el cambio con respecto a cuando estuve hace dos meses con mis padres y mi hermano por última vez. No hay nada verde prácticamente, todo está gris y nevado. Se nota que es fin de semana, muchas familias checas paseando por allí y algún que otro turista. Cuando se me agotan los objetivos, recibo un mensaje de Eduard, que ya viene, así que le digo que le espero en la entrada de la iglesia, por lo menos allí estaré resguardado del frío. A todo esto, no he dicho nada, pero hace un frío considerable, a pesar de que de vez en cuando el sol se deja ver un poco, pero eso no quita que haga un viento frío que corta la cara y resulte bastante desagradable.
Nos juntamos allí, hacemos algunas fotillos más y nos dirigimos andando a donde habíamos quedado con Gener y Daniel, un chaval checo amigo de éste: parada de metro de Narodní Třída, jeje, qué originales, pero es lo más fácil. No tenemos mucho tiempo para comer, porque el checo tiene que hacer no se qué, así que después de ir al comedor de la FAMU y comprobar que los fines de semana no está su estupenda oferta de menú de tres platos por 75 coronas, vamos a un chino cercano a la parada del metro.
Después de comer nos despedimos del checo y esperamos a una amiga de Eduard, una chica portuguesa que se llama María. Cuando llega nos vamos en tram hasta Ujezd y allí nos disponemos a pasear por Petřin. Gener se despide porque tiene que ir a la piscina, así que se apresura antes de que la cierren a las cinco, último turno de entradas porque va por horas. Eduard, María y yo paseamos por Letná y va anocheciendo a medida que subimos hacia la torre Petřin. Cuando llegamos arriba comienza a hacer más viento y a nevar, pero resulta muy molesto porque el aire sopla en la misma dirección en la que vamos, así que la nieve se te queda en la cara con el consiguiente frescor, jeje. Agarro la capucha de mi abrigo y la bajo, así que voy andando como una especie de jorobado mirando hacia el suelo para evitar también que la nieve me entre en los ojos; me arrepiento en ese momento de haberle quitado a la capucha la mariconada esa que parece una cola de zorro, pero ahora entiendo su utilidad cuando nieva y hace mucho frío, si bien en España no es que tenga mucho sentido.
Por fin deja de nevar y llegamos a la salida del parque por la zona del castillo, así que cogemos la calle Nerudova y bajamos por ahí ya hacia Praga de nuevo. Llegamos a Malá Strana, cruzamos el Puente de Carlos de nuevo y callejeamos por el centro en dirección a una tienda de ropa de montaña donde Eduard quería echar un vistazo; miramos precios y luego vamos a otra tienda en un centro comercial de Na Přikopě. Bueno, después de tanto andar creo que nos merecemos una cerveza, aunque me apetece más meterme en la cama que otra cosa.
Vamos a un sitio que está cerca de Národní Třída, tomamos una cerveza y después de eso ya podemos dar por concluido el día, al menos por mi parte. Llevo casi doce horas despierto y andando, creo que esta vez he superado mi récord de los primeros días en la ciudad.
Y nada más, ahora termino de escribir esto después de haber cenado y saciado mi apetito; son las 21:25, acabo de asomarme a la ventana y sigue nevando, creo que mañana la ciudad ofrecerá unas vistas interesantes. No obstante, tengo la intención de salir a hacer fotos el fin de semana que viene, el último que estoy aquí, pero a una hora temprana para evitar que la nieve se haya derretido en exceso y que no haya mucha gente, ya veremos si tengo fuerzas suficientes para hacerlo.
Vamos a un sitio que está cerca de Národní Třída, tomamos una cerveza y después de eso ya podemos dar por concluido el día, al menos por mi parte. Llevo casi doce horas despierto y andando, creo que esta vez he superado mi récord de los primeros días en la ciudad.
Y nada más, ahora termino de escribir esto después de haber cenado y saciado mi apetito; son las 21:25, acabo de asomarme a la ventana y sigue nevando, creo que mañana la ciudad ofrecerá unas vistas interesantes. No obstante, tengo la intención de salir a hacer fotos el fin de semana que viene, el último que estoy aquí, pero a una hora temprana para evitar que la nieve se haya derretido en exceso y que no haya mucha gente, ya veremos si tengo fuerzas suficientes para hacerlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario