Fue bonito mientras duró, pero las crónicas de Praga pronto llegarán a su fin; este mes de noviembre de 2008 concretamente.
Los motivos son varios, así que no sé por dónde empezar. No me arrepiento de haber venido ni de nada de lo que he hecho; podría hacer más cosas si me quedara más tiempo, pero creo que ya he tenido suficiente y ya sé cómo es la vida aquí, ahora toca probar cosas nuevas y buscar nuevos destinos, ya sea dentro de España o en el extranjero preferiblemente.
Las cosas han cambiado mucho ahora que llega el invierno, no tienen nada que ver con lo que era la vida en verano. Las temperaturas son bajas, aunque de momento menos de lo esperado, si bien lo peor es la falta de luz, pues a las 5 de la tarde ya es completamente de noche; si a ello le unimos la alegría del pueblo praguense, el resultado es una situación bastante triste. Salgo del trabajo ahora que tengo turno de mañana, y en dos horas ya es de noche, no me da casi tiempo a llegar a casa y ducharme, cuando ya está anocheciendo, y eso afecta más de lo que parece. Son las 6 o las 7 de la tarde y psicológicamente sientes como si tuvieras que acostarte, pero miras el reloj y resoplas, mientras piensas cómo puede ser esto, a la vez que entiendes el por qué del carácter de esta gente.
Después de 5 meses creo que ya es suficiente, puedo y debo ver otras cosas, sería un poco absurdo quedarme más tiempo teniendo otras opciones; y aunque no es algo que suela influir en mis decisiones, pero sí que afecta, todo el mundo me dice lo mismo: que qué hago aquí, que esto es un país deprimente (“fucking depressing country”, según Toby), que aquí solo te merece la pena estar si no tienes otra opción…etc., el caso es que cuando digo que pienso en volver a España muchos me envidian, y se alegran por mí (“dělaš dobře”, me dice Ania, una ucraniana que trabaja en la cocina, mientras me brinda una gran sonrisa).
Seguro que hay gente que no opina igual y que le gustaría, pero personalmente no lo veo un lugar cómodo de vivir, en estas condiciones, quizás después del invierno…
Pero no me voy con las manos vacías, todavía me queda un mes por delante que espero aprovechar a tope y hacer lo que pueda. También he conocido gente cuyas amistades espero conservar, nunca se sabe dónde acabará uno.
Hablaba de esto con Michael, y con los ojos enrojecidos haciendo un esfuerzo por no llorar, tal y como él mismo me dijo, me contaba que estaba harto de vivir aquí, y que de no ser por su novia se marcharía son pensar. Su familia está en Miami, que es donde a él le gustaría irse, para estar cerca de ellos, pero su novia no quiere ir a EEUU, España quizás, pero no América…aunque también me dice que si se cansa que se marcha sólo y se acabó la historia; la verdad es que me da pena el pobre chaval, porque me terminó de contar su historia, la de cómo acabó aquí: resulta que iba en un vuelo en dirección a México que hacía escala en Praga; el objetivo era reencontrarse allí con su hermana, y arreglárselas para pasar la frontera hacia EEUU.
Mentira o verdad, lo cierto es que está en Praga, desde hace varios años, aguantando como puede pero realmente cansado de vivir aquí, y seguro que en cuanto tenga la oportunidad se marchará a otro lugar. Espero volver a verle en alguna parte en el futuro, trataré de no perder el contacto con él, y lo mismo con las demás personas que he conocido por aquí.
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