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viernes, 17 de octubre de 2008

Las llaves del piso...

Esto es simplemente una anécdota, pero es que me fastidió bastante.

Resulta que el miércoles 15 iba a la biblioteca del Instituto Cervantes para devolver una peli que había cogido, no recuerdo cuál era..."Días de fútbol", creo.

Iba con cierta prisa porque luego tenía que volver a casa, comer y marchar a trabajar. El caso es que tanta prisa, que me quedé las llaves del estudio dentro...miro la puerta, la empujo, pienso: ojalá fuera de esas puertas fáciles de abrir con un empujón y ya está; en esos momentos es en los que te gustaría que tu casa no sea tan "a prueba de robos", jeje.

En fin, que después de resoplar y acordarme de la familia de todos los checos, del que hizo la puerta, del que hizo la llave, etc., resoplo, miro el reloj y llamo al casero. Me dice que no me preocupe, que tiene otra llave...lo malo es que tengo que ir a por ella al quinto pino.

Total, que salgo corriendo, autobús 137 hasta Na Knizeci, metro hasta Karlovo Namesti; aquí cojo el tram hasta IP Pavlova, y de aquí el metro otra vez hasta Kacerov; una vez aquí, me monto en el bus 189 hasta Nove Dvory. Parece sencillo de explicar, pero entre que llegué, y volví al estudio, son las 15:15; tenía que estar en el hotel a las 16:00. Me comí unos tallarines chinos de esos que se preparan en un momento, ducha rápida y zumbando para el hotel, con un cansancio que no me tenía en pie.

Parece una anécdota sin importancia, pero cómo me jodió tener que ir hasta aquél sitio, a por las llaves, para que luego me quedara sin tiempo de comer tranquilo; y por cierto, entregué la película antes de ir hasta allí porque cerraban a las 14:00. Al final la cosa no salió mal, pero joder qué momento más malo imaginándome que el casero no tuviera llave, o si no estuviera en Praga...ya me imaginaba yo pegando patadas a la puerta hasta romperla, porque las ventanas tienen rejas de metal, o forzarla de alguna manera fabricando una ganzúa con algo...pero por suerte todo quedó en la imaginación de un chico desesperado por haberse quedado "encerrado" fuera de casa.

1 comentario:

admiradora dijo...

¿Y no has pensado que en Praga debe haber cerrajeros...? Lo digo por esos pensamientos de forzar cerraduras que tuviste...