He vuelto a casa, por fin vuelvo a pisar España, y aunque tenía ciertas ganas de volver, sólo llevo dos días y creo que me va a costar acostumbrarme...es cierto que se agradece ver el sol, aunque no haga calor, pero te cambia la cara; también se agradece estar con tu familia, pero no puedes estar a todas horas con ellos; los carteles en castellano que puedo entender, las conversaciones por la calle, la gente sonriendo, el hecho de poder preguntar las cosas en español, y sobre todo los amigos...pero a pesar de todo eso, no puedo sacar de mi interior una sensación extraña.
Es como si me sintiera raro aquí; es mi hogar, pero se me hace raro después de varios meses en Praga. Quizás sólo sea cuestión de tiempo, de volver a acostumbrarme a esto, pero realmente no sé si es lo que quiero también.
Se me hace pequeño, reducido, como si me hubieran sacado de una pecera enorme y me hubieran metido en otra más pequeña; es cierto que es un micromundo que conoces y controlas, donde no hay cabida para la sorpresa porque no hay nada nuevo, pero también eso es algo que no me gusta, esa sensación de rutina y de saber que nada va a cambiar, que todo sigue y seguirá igual, que no hay nada más...
Espero que sea cuestión de tiempo, aunque ya tengo planes de volver a irme a otra parte, quizás Praga, quizás otro sitio, pero de momento creo que quedarme por aquí no es muy buena idea, aunque el tiempo dirá.
Imágenes
martes, 2 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)